Valorar adecuadamente las tradiciones humanas

monsjesusperezIglesia Viva 31.8.15. Las tradiciones humanas son muy importantes, pero hay que asumirlas con sabiduría, asegura Mons. Jesús Pérez, arzobispo emérito de Sucre, en su mensaje dominical. Mons. Jesús aprovecha las lecturas bíblicas de este domingo para llamar a la población a vivir cristianamente la devoción a la Virgen de Guadalupe en Sucre.
“Jesús no condena las tradiciones, ni invita a la rebelión contra ellas. El denuncia las desviaciones y señala el peligro del formulismo. El seguir diciendo, "es tradición o costumbre", nos puede hacer mucho daño. La rutina no está en las cosas sino en nuestra manera de vivirlas. El llamado de atención Jesús a los fariseos, "dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres". Esto debemos reflexionarlo a la hora de las diferentes manifestaciones de nuestra devoción a la Virgen de Guadalupe”, pidió Mons. Pérez.

ESCUCHAR Y HACER

Después de un paréntesis de cinco domingos en que hemos meditado el evangelio de Juan en el capítulo 6, volvemos a la lectura de Marcos. También durante cinco domingos escucharemos la proclamación de la carta de Santiago, la cual forma parte de la Biblia. En esta carta se nos ofrecen consignas concretas acerca de las riquezas. Hoy se hace una llamada fuerte a escuchar la Palabra y a que la pongamos en práctica, no basta escucharla. Hoy precisamente abrimos el mes de la Biblia en Bolivia. El mes de septiembre, el mes de la Virgen de Guadalupe.
Las personas solemos complicarnos la vida. Esto es consecuencia del pecado, del primer pecado, Y de nuestros pecados actuales. Si Eva hubiera sido más simple y no hubiera entrado en conversación con la serpiente, probablemente hubiera sido fiel a Dios. En el evangelio de hoy, Marcos 7,1-8. 14-15.21-23 se nos invita a ser sencillos en nuestra conducta. Nos llama a aferramos a Dios, a su palabra y no tanto a seguir las tradiciones. La vida es simple mientras se centre en lo esencial.
La vida es simple tanto cuanto no nos compliquemos en los detalles accidentales que roban la atención a lo principal. Hoy, que iniciamos los festejos en honor a la Virgen de Guadalupe y a gloria de Dios, nos haría un gran b/en, una profunda reflexión acerca de las tradiciones religiosas, dejándonos iluminar por las palabras de Jesús. Hay que ser sencillos y simples para saber guardar los mandamientos, tal cual Dios nos los propone. Algunas complicaciones nacen de la necesidad de expresar los sentimientos más profundos y se corre el riesgo de vaciarse de su contenido original, pueden así quitar hasta la libertad y producir divisiones.
Hay que distinguir bien entre la TRADICIÓN y las tradiciones. Una cosa es el mensaje de Cristo, su palabra, que la Iglesia lo ha custodiado siempre de generación en generación. Otra cosa es la verdadera devoción a la Virgen, el culto auténtico, y otra la serie de connotaciones que acompañan nuestras manifestaciones de religiosidad popular, especialmente los actos folklóricos en los que no falta el exceso de alcohol que lleva a diversos desenfrenos y libertinajes impropios de los discípulos de Jesucristo.
Jesús no condena las tradiciones, ni invita a la rebelión contra ellas. El denuncia las desviaciones y señala el peligro del formulismo. El seguir diciendo, "es tradición o costumbre", nos puede hacer mucho daño. La rutina no está en las cosas sino en nuestra manera de vivirlas. El llamado de atención Jesús a los fariseos, "dejan a un lado el mandamiento de Dios para aferrarse a la tradición de los hombres". Esto debemos reflexionarlo a la hora de las diferentes manifestaciones de nuestra devoción a la Virgen de Guadalupe.
Hoy comienza, como es costumbre, la Novena -9 días de preparación espiritual-. Son nueve días de escucha de la Palabra de Dios, de oración, de revisión de vida y de conversión. Desde hace años hay un gran servicio de confesores para ayudar a celebrar el sacramento de la confesión, el sacramento de la misericordia, al que el papa Francisco está llamando al convocar el año de la misericordia. Con estos medios que la Iglesia nos ofrece podremos vivir de verdad una auténtica y renovada devoción a la Mamita de Guadalupe.
Es de lamentar que los bailarines y danzantes que dicen hacerlo en honor de la Virgen, solamente se preocupen de bailar bien y ofrecer un buen espectáculo y no aprovechen estos días para purificar sus almas, volviéndose a Dios y buscar un verdadero cambio en sus vidas. El papa Francisco nos ha dicho: "Ustedes saben cuál es el látigo de Jesús para limpiar nuestras almas. La misericordia. Abran su corazón para saborear la Misericordia".
Hoy, que comienza la NOVENA a la Virgen, en este mes de la Biblia, se nos invita a lo largo de estos nueve días, a hacer un esfuerzo serio por escuchar la Palabra de Dios. El apóstol Santiago nos advierte del peligro de quedamos en escuchar la Palabra, sin poner empeño en llevarla a la práctica, en una falsa religión que dice creer y no practica. La verdadera religión y la verdadera devoción a la Virgen nos tiene que llevar a: ESCUCHAR Y HACER. María escuchó la Palabra y la guardó en su corazón para cumplirla.

Sucre, 30 de agosto de 2015

Jesús Pérez Rodríguez, O.F.M.
ARZOBISPO EMÉRITO DE SUCRE

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